sábado, 25 de junio de 2016

FRACASAR CON ESTILO




El fracaso es un maestro ineludible. En la escuela, en nuestro círculo de amistades, incluso en nuestra familia, se nos cataloga por nuestro nivel de éxito. Tenemos que mantener ese statu quo, porque construimos nuestra autoestima alrededor de nuestra capacidad para triunfar. El binomio éxito-fracaso es el primer elemento que nos separa de los demás. ¿Por qué ese miedo al fracaso, por qué ese amor al éxito? Lo que nos define no son los éxitos. No. Somos quienes somos por los fracasos que acumulamos. En todos ellos hay una enseñanza, algo que afinar. El fracaso es una oportunidad para descansar en el camino. El fracaso no es una piedra con la que tropezamos. Es una piedra, sí, pero una piedra en la que sentarse a descansar, a tomar aire, a recapacitar, a analizar. Fracasar nos hace más conscientes de nuestras limitaciones. Fracasar nos hace grandes, grandes porque somos pequeños y es entonces cuando nos damos cuenta.

domingo, 12 de junio de 2016

VENEZUELA, PATIO ELECTORAL DE ESPAÑA


Quizá muchos os preguntéis, como yo, el porqué de ese interés hacia Venezuela que tanto los medios de comunicación como los políticos españoles le han dedicado al país caribeño en los últimos tiempos. En el último mes, los informativos de TVE han dedicado 71 minutos a hablar sobre Venezuela mientras que sólo han dedicado 31 a hablar sobre el desempleo en nuestro país. ¿Casualidad o causalidad?

lunes, 20 de abril de 2015

GUERNICA: PARA QUE EL MUNDO NO OLVIDE


De entre todas las afirmaciones que se han realizado sobre el Guernica de Picasso, sólo hay una en la que coinciden todos los críticos de arte, artistas y estudiosos de la obra picassiana: Guernica es algo más que un cuadro. No sólo por sus grandes dimensiones, de 3,5 metros de alto y casi 8 de altura, que lo convierten en la obra más grande que realizó Picasso, sino también por el simbolismo que encierra y su innegable vocación universal. Guernica se convirtió en el mismo momento de su alumbramiento en una declaración de guerra contra la guerra y un manifiesto contra la violencia. Aunque el leitmotiv de la creación del cuadro fue el bombardeo aéreo de Guernica por parte de la Legión Cóndor alemana, el objetivo último de Picasso era convertir su obra en un símbolo universal de denuncia de la violencia causada por la guerra y de las muertes de un siglo en el que los métodos de producción en masa se pusieron al servicio de la industria militar. Por esa razón, pronto su Guernica entró en ese reducido club de cuadros que integran la formación visual de las generaciones, tanto posteriores como contemporáneas al trágico bombardeo. La lista, que puede alcanzar diez o quince pinturas, está compuesta por algunos cuadros como El grito, de Munch, La Gioconda, de Leonardo da Vinci o Los girasoles, de Van Gogh.

jueves, 23 de octubre de 2014

DIEZ ANTICONSEJOS PARA CONOCER MADRID


Las guías de viaje nos han explicado hasta la saciedad qué visitar en Madrid, qué hacer, dónde comer y qué beber. Madrid, la ciudad más turistizada de España tras Barcelona, sólo se conoce realmente siguiendo estos diez (y otros muchos) anticonsejos.

lunes, 10 de marzo de 2014

LA ESPAÑA ESTEPARIA


“El español primero es de su pueblo, de su barrio si vive en una ciudad, después de su comarca, más tarde de su región, y en último lugar, de España”. La frase, del historiador Claudio Sánchez-Albornoz, resume el espíritu de un pueblo que nunca fue capaz de agruparse en un proyecto político común, saqueado por oligarquías y espoleado demasiado a menudo por un odio cainita hacia lo diferente. La idea de España se ha construido siempre por oposición: por oposición al musulmán durante la reconquista (sin mayúscula, porque no hay nada de épico en ella), contra el protestante en la España imperial, contra todo lo que no fuera castellano durante el siglo XVIII, a través de la lucha entre tradicionalistas y liberales en el siglo XIX, contra el socialismo y la modernidad en el siglo XX. España es como el protagonista de El lobo estepario, de Herman Hesse: un concepto herido, atrapado entre dos extremos, que se observa a sí mismo incapaz de apreciar la belleza de lo múltiple, la riqueza cultural y lingüística de su territorio, y aterrado ante la perspectiva de observarse en un espejo y ver cómo su realidad se fragmenta.

domingo, 26 de enero de 2014

EL HÉROE DE JERUSALÉN


 I

-  Hijo, hijo, ¡despierta! Ben Gurion está hablando en la radio. Vístete, vamos. Todo el kibutz está reunido en el salón principal.
Mi padre entró en la habitación y encendió la luz.
Pero, ¿qué pasa, papá? ¡Apaga la luz, por favor! Estoy cansado, he estado todo el día recogiendo fruta en la plantación. Déjame dormir –contesté, dándome la vuelta en la cama y enterrando la cara en la almohada.
Te doy dos minutos –me dijo, destapándome-.  Eitan ha ordenado que todos los miembros de la comunidad acudan antes de las once.  Hoy es el día, Guibor. Voy para allá. Dos minutos.
Mi padre parecía muy excitado. Me levanté y miré por la ventana. Varias personas corrían entre los barracones lanzando vítores.  Tanta agitación en el kibutz sólo podía significar una cosa: el Estado de Israel estaba a punto de nacer. Los rumores sobre cuándo se produciría la declaración de independencia habían ido en aumento desde hacía semanas. Todos realizaban cálculos y predicciones sobre el momento exacto en que tendría lugar. Yo aposté a que se produciría en la fiesta de “Savohot”, a finales de junio, que celebra la recepción de la Tora, la revelación de la ley judaica a Moisés en el monte Sinaí. Creía que elegirían una fecha simbólica para la creación del nuevo estado, algo que pusiera de manifiesto el derecho histórico del pueblo judío sobre la tierra del mandato británico, pero me equivoqué. Aquel 14 de mayo no tenía nada de religioso ni de histórico, pero cambió nuestras vidas para siempre.

jueves, 16 de enero de 2014

GAMONAL: NO NOS TOQUÉIS LA CALLE


Parece que los políticos no entienden, o no quieren entender, que no deben tocar la calle. Nunca. Ya han metido sus sucias y corruptas manos en todos los escenarios de la vida pública posibles, pero la calle… la calle es otra cosa. La calle es el lugar donde transcurre la vida real del pueblo, donde los ciudadanos se reúnen para ser en comunidad. La calle es un concepto abstracto que va más allá del cemento, de las aceras, los bloques de edificios y los comercios: la calle es la dimensión pública del hombre moderno. La calle, pese a la abstracción del término, tiene voz. Y cada vez que el dinero de la corrupción trata de introducirse en ella, grita. El grito es siempre el mismo: no toquéis la calle. No nos toquéis la calle.