sábado, 17 de diciembre de 2011

VEN, VEN


 
Ven, tú que estás perdido. Ven si has perdido el rumbo y las luces que alumbraban tu camino sólo arrojan sombras. Ven a este rincón alejado del mundo, ven conmigo. Aquí todos estamos perdidos y sólo buscamos el sendero de lo incierto. Ven si no te asusta avanzar a ciegas y apoyarte en el hombro del que te precede. Ven, ven, quédate conmigo y aprende a sostenerte mientras a tu alrededor todo se tambalea y las mareas destruyen las mentiras construidas sobre el dolor de cientos.

Ven, tú que te sientes solo. Ven cuando creas que nadie puede comprenderte. Ven si has perdido el brillo en la mirada. Ven y siéntate a mi lado. Déjame estar solo contigo. Míranos a todos solos contigo mientras vencemos juntos la soledad ficticia del siglo de las máquinas. Aquí, en este lugar apartado de todos, nuestra soledad se muere sin remedio porque la hemos abrazado hasta convertirla en humo.
Ven, tú que no conoces el amor. Ven, ven, coge mi mano y apriétala hasta que sientas el fluir de la sangre en mis venas. Agárrate a mi mano, fuerte, no te sueltes. Te explicaré que la distancia entre los corazones se mide por la cantidad de miedo que existe en cada uno de nosotros. Ven, ven, aférrate a mí mientras el miedo ataca por última vez. Aquí ya no tememos nada. Hemos convertido el plomo del miedo en tierra en descomposición.
Ven, tú que has perdido a alguien. Te enseñaré a dibujar el rostro de los que ya no están uniendo las estrellas del cielo. Te enseñaré a hablar a los ausentes, te ayudaré a dialogar con el pasado, te explicaré que la vida no termina en una losa de mármol con un nombre grabado en ella. Aquí avanzamos los vivos dando la mano a los muertos en la eternidad. Nosotros lloramos para reír después. En la muerte, fuimos más humanos y salimos de ella fortalecidos y ahora, vivos, riendo, gritando, avanzando, reflejamos el triunfo del ser.
Ven, ven, tú que abandonaste toda esperanza. Ven si bajaste los brazos, cansado de luchar. Te daré mil motivos por los que seguir. Colorearé tu futuro de verde, de azul, de rojo. Ven si te has rendido. Ven si no crees en ti. En este lugar nadie creía en sí mismo hasta que nos encontramos. Deja que estas palabras se introduzcan en tu interior. Te enseñaré que la esperanza se encuentra detrás de la siguiente esquina, en las páginas de los libros, en las risas de los niños y en cada vida que viene al mundo.
Ven, ven, ven. Cuando llegues hasta aquí, no vuelvas atrás. Quédate conmigo, con nosotros. Hemos estado esperándote durante mucho tiempo y te necesitamos. Necesitamos más caras que ensanchen nuestro mundo, más corazones sin miedo, más manos que ayuden a los Otros. Separados no somos nada más que seres errantes por los caminos, pero juntos… juntos lo somos todo. Ven, ven, ven siempre. Ven.


JAVIER NIX CALDERÓN

1 comentario:

RojaRoc dijo...

hola, he venido y me encanta este sitio, así que...., seguiré viniendo de vez en cuando y, a lo mejor.... me quedo!!